viernes, 27 de noviembre de 2009

Soñando... en un hilo ondulado

«Y pensar que hay gente que pasa la noche soñando»
Logró escuchar-distinguir claramente entre todos los ruidos que llenaban la Plazoleta, mientras con un suave movimiento de su pulgar, hacía la chispa adecuada para que subiera el humo...

«Y pensar que hay gente que pasa la noche soñando»
(... en un hilo ondulado, y Yo alelado pienso en futuro. Y sube el humo, como que bailando, y Yo ideando, vuelvo y fumo. Y pienso en futuro, el que casi se me escapa, Uno acá planificando y el momento se le pasa. Nada esperas si te atrasas) (8)...

«Y pensar que hay gente que pasa la noche soñando»
... escuchó nuevamente, mientras con otra bocanada intentaba aprehender el momento. El ruido lo llenaba todo; el humo sus pulmones... El Silencio era solo una estación de cierto Metro.

«... la noche soñando...»
(... en los primeros tres minutos, se hizo el universo, precisamente TODO esta pasando, AQUÍ y AHORA...) (8)

«... que hay gente...»
Mira a todos cual si viera hormigas que vosean y siguen tablas "mágicas" de ídolos achinados. Sabe que algún día (muy cercano), verá caer trozos de esos ídolos cual rosetas de maíz, en una noche de libros y lluvia.

«Y pensar que hay gente que pasa la noche soñando»
Se promete que algún día escribirá algo con esa frase escuchada al azar entre otros tantos ruidos que le rodean en su humeante banco.

«Y pensar que hay gente que pasa la noche soñando»
Otros escriben... y fuman.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Todos... TODOS deben ir alguna vez al Sumatra


.. El Señor Zeta pensó en todas las cosas y todos los momentos que precedieron lo que estaba a punto de decir y hacer, decenas de acciones, personas, momentos antes de este Ahora, de este aquí que acaecía así no más... STOP!!! ( Intentar detener El Momento, asir El Ahora cual objeto, cual cosa que se puede sujetar y aprehender).

Sus gestos eran cortos y torpes, además de felices... Detenerlo y suspenderlo en el aire cual diamantito... hacerlo eterno.

sábado, 14 de noviembre de 2009

viernes, 6 de noviembre de 2009

FIN


En el preciso momento en el que el después se convirtió en ahora, El Señor Zeta entendió por qué estaba ahí. Miró a su alrededor y se sintió en una suerte de éxtasis. Terminó de fumar su último cigarrillo (Siempre es el último), caminó sin detenerse, pensando únicamente en su destino (Acepción llegada-meta).

Cruzó la calle que nunca había cruzado, sabiendo de antemano TODO lo que sucedería en su vida a partir de ese momento. La Totalidad llenaba su ser. Era: Todos Los Hombres; Todas Las Palabras; Todas Las Historias del Mundo... Un Aleph erguido andando hacia su FIN.